El contexto
Para la mayoría de las empresas una operación corporativa es un acontecimiento poco frecuente: se compra o se vende una empresa pocas veces en la vida, y cada vez lo que está en juego es mucho. Cada operación sitúa al empresario ante decisiones que exigen competencias distintas: finanzas, fiscalidad, derecho, organización, cumplimiento. Rara vez están todas disponibles internamente, y rara vez quienes las poseen hablan el mismo idioma.
El marco de referencia es complejo. La estimación del valor se apoya en los Principi Italiani di Valutazione (PIV), los principios de valoración italianos emitidos por el OIV, y en los estándares internacionales IVS: prácticas profesionales reconocidas, pero sin carácter legalmente vinculante. Cuando la operación exige informes periciales con efectos legales, como en las aportaciones no dinerarias o para la ecuación de canje en las fusiones, estos siguen encomendándose a los expertos designados por la ley, con quienes coordinamos el trabajo. El Código Civil italiano regula la transmisión de empresa, con la sucesión en los contratos y la responsabilidad por las deudas, y protege a los trabajadores en la transmisión (art. 2112). El adquirente puede responder solidariamente, dentro de los límites del valor de la empresa, de los impuestos y de las sanciones por infracciones del año de la transmisión y de los dos anteriores (art. 14 del Decreto Legislativo italiano 472/1997): el certificado de deudas tributarias pendientes solicitado antes del acto puede limitar o excluir esta responsabilidad, y es uno de los primeros documentos que pedimos en la due diligence.
En la transmisión de empresa el adquirente responde también, dentro de los límites del art. 33 del Decreto Legislativo italiano 231/2001, de las sanciones pecuniarias por delitos cometidos en la empresa transmitida; en la compra de participaciones y en las fusiones, en cambio, la responsabilidad 231 de la sociedad permanece intacta (arts. 29-30). Por encima de determinados umbrales de facturación, en cualquier sector, se añade el control de concentraciones por parte de la AGCM (la autoridad italiana de competencia) o de la Comisión Europea; en los sectores estratégicos intervienen los poderes especiales del Gobierno italiano (golden power) y, en energía y telecomunicaciones, las obligaciones ante las autoridades y las administraciones del sector: ARERA (el regulador italiano de la energía), AGCOM (la autoridad italiana de las comunicaciones) y los ministerios competentes.
Nuestro enfoque
Trabajamos junto al empresario y a la dirección a lo largo de todo el proceso, desde la definición de la estrategia hasta el seguimiento posterior al closing. No sustituimos a los bancos de inversión, a los despachos de abogados ni a los asesores fiscales: coordinamos su trabajo y lo reconducimos a la única pregunta que cuenta para quien decide. ¿Esta operación, en estas condiciones, crea valor para la empresa?
La valoración de la empresa es el primer paso de este recorrido. Aplicamos varios métodos en paralelo y hacemos explícitas las hipótesis, porque una estimación solo es útil si quien la lee sabe de qué depende. De ahí resulta un intervalo de valor razonado, no una cifra que haya que defender a toda costa.
La due diligence integrada es el segundo. A las verificaciones financieras, fiscales, legales y laborales añadimos las de cumplimiento, desde el Modelo 231 hasta las obligaciones regulatorias del sector. Cada hallazgo se clasifica por probabilidad e impacto y se conecta con una palanca negociadora: del precio a las garantías, hasta las actuaciones que deben programarse después del closing.
El tercer paso es la negociación, en la que acompañamos al empresario hasta la firma. El cuarto es la integración, preparada antes del closing y medida en el tiempo con indicadores compartidos: es aquí donde muchas operaciones pierden el valor prometido.
Qué distingue nuestro servicio
- El cumplimiento dentro de la due diligence: conectamos los riesgos 231, de privacidad y NIS2 y las no conformidades de los sistemas de gestión certificados ISO con el precio y con las garantías, en lugar de tratarlos como un capítulo aparte.
- Valoración con varios métodos según los PIV: el informe de valoración aplica en paralelo DCF, múltiplos y métodos patrimoniales, con hipótesis explícitas y análisis de sensibilidad, y devuelve un intervalo de valor motivado, sostenible ante la contraparte y ante los financiadores.
- Los sectores regulados en el calendario de la operación: para energía y telecomunicaciones incorporamos desde el inicio los plazos del control de concentraciones, de la notificación a efectos del golden power y de las obligaciones ante ARERA, AGCOM y los ministerios competentes, para que no aparezcan justo antes del closing.
- Continuidad más allá del closing: seguimos junto a la dirección en la integración y en el seguimiento de los resultados, cuando las hipótesis del plan de negocio se enfrentan a la realidad.