Cyber Security & NIS2

Ciberseguridad, test de intrusión y análisis de vulnerabilidades

Verificaciones técnicas de seguridad sobre redes, aplicaciones e infraestructuras: detectamos las vulnerabilidades, demostramos su impacto real y acompañamos a la empresa en la corrección, con informes legibles por la dirección y utilizables por el área de sistemas.

Qué hacemos

Los ámbitos de intervención

Análisis de vulnerabilidades sistemático

Escaneamos de forma repetible el perímetro externo, la red interna y los sistemas, clasificamos las vulnerabilidades con puntuación CVSS y las distinguimos de los falsos positivos. Un inventario de los puntos débiles, actualizable en el tiempo.

Test de intrusión de redes e infraestructuras

Explotamos de forma controlada las vulnerabilidades para demostrar sus consecuencias concretas: acceso a datos, elevación de privilegios, movimiento lateral. Enfoque black, grey o white box según el objetivo y dentro de los límites acordados por escrito.

Seguridad de aplicaciones web, API y móviles

Probamos aplicaciones web, API y apps móviles conforme a los estándares OWASP: autenticación, gestión de sesiones, control de accesos, validación de entradas, exposición de datos y lógica de aplicación.

Active Directory, cloud y redes inalámbricas

Verificamos configuraciones y privilegios en Active Directory, los ajustes de los entornos cloud (identidad, almacenamiento, red) y la seguridad de las redes Wi-Fi corporativas: los ámbitos desde los que arrancan muchos ataques reales.

Ingeniería social y simulaciones de phishing

Medimos la reacción de las personas con campañas de phishing simulado e ingeniería social acordadas, respetando la normativa de privacidad y laboral, y convertimos los resultados agregados en formación dirigida a los perfiles más expuestos, sin finalidad disciplinaria.

Hardening y apoyo a la función de seguridad

Traducimos los resultados en configuraciones más seguras: líneas base de hardening para sistemas, red y cloud, revisión de privilegios y autenticación, pautas de monitorización. Si se solicita, damos apoyo continuado a quien vela por la seguridad en la empresa.

El contexto normativo

Los ataques informáticos ya no afectan solo a las grandes organizaciones. El ransomware, el robo de credenciales, el compromiso del correo corporativo y los ataques a través de los proveedores golpean con regularidad a las pymes, a menudo aprovechando vulnerabilidades conocidas desde hace meses y nunca corregidas. La pregunta que la dirección debe hacerse no es si la empresa es atacable, sino cuánto, desde dónde y con qué consecuencias.

Las normas han tomado nota de esta realidad. El art. 32 del RGPD impone medidas de seguridad adecuadas al riesgo e indica expresamente, entre las que deben adoptarse cuando proceda, un procedimiento para probar, verificar y evaluar periódicamente la eficacia de las medidas técnicas y organizativas. La Directiva NIS2, transpuesta en Italia mediante el Decreto Legislativo italiano 138/2024, exige a los sujetos esenciales e importantes adoptar medidas de gestión de los riesgos de ciberseguridad y evaluar su eficacia (art. 24), con responsabilidades directas de los órganos de administración (art. 23). Las especificaciones técnicas y los plazos los fija la Agencia para la Ciberseguridad Nacional (ACN), la autoridad italiana que supervisa su aplicación.

La ISO/IEC 27001:2022 incluye entre sus controles la gestión de las vulnerabilidades técnicas (A.8.8) y las pruebas de seguridad en desarrollo y aceptación (A.8.29), que deben revisarse en la supervisión periódica del sistema. En el sector financiero, el Reglamento DORA introduce un programa periódico de pruebas de resiliencia operativa digital.

Nuestro enfoque

Un test de seguridad vale lo que vale su preparación. Por eso la primera fase es siempre la definición del perímetro: entendemos junto con la empresa qué sistemas cuentan de verdad para el negocio, qué datos hay que proteger y qué actividades no pueden detenerse. De ahí derivan la amplitud de las verificaciones, el tipo de test y las reglas de actuación (rules of engagement), formalizadas en una autorización por escrito y cubiertas por un acuerdo de confidencialidad.

Distinguimos con claridad las dos herramientas. El análisis de vulnerabilidades es una fotografía amplia y repetible: escaneo sistemático, verificación manual de los resultados, clasificación con CVSS. El test de intrusión es una investigación en profundidad: explotación controlada de las vulnerabilidades para medir las consecuencias efectivas de un ataque, con enfoque black, grey o white box según lo que se sepa de los sistemas al comenzar. Seguimos metodologías reconocidas (PTES, NIST SP 800-115, OSSTMM) y, para las aplicaciones, los estándares OWASP.

Además de los ámbitos descritos arriba, cuando el contexto lo requiere extendemos las verificaciones a los entornos OT e IoT y, para las organizaciones más maduras, a ejercicios de red team que ponen a prueba toda la capacidad de detección y respuesta. El trabajo no termina con el informe: el retest y el acompañamiento en la corrección forman parte del recorrido.

Qué distingue nuestro servicio

  • Dos niveles de lectura: un informe ejecutivo que la dirección puede leer y usar para decidir, y un informe técnico con indicaciones que el área de sistemas puede ejecutar sin ambigüedades.
  • Integración con el cumplimiento normativo: vinculamos los resultados de los test a las obligaciones del RGPD, de la NIS2 y de la ISO/IEC 27001, de modo que una sola actividad responda a varias exigencias y deje evidencias utilizables en auditorías y certificaciones.
  • Resultados verificados a mano: las vulnerabilidades señaladas por las herramientas automáticas se confirman manualmente, se depuran de falsos positivos y se documentan con prueba de concepto y puntuación CVSS.
  • Acompañamiento hasta el cierre: no nos detenemos en la lista de problemas, sino que permanecemos junto a los técnicos hasta que las vulnerabilidades están corregidas y verificadas.

Nuestro método

Cómo trabajamos

  1. Perímetro y reglas de actuación

    Definimos con la empresa objetivos, perímetro, exclusiones, tipo de test, ventanas temporales y canales de emergencia. Formalizamos la autorización por escrito, el acuerdo de confidencialidad y, si se accede a datos personales, el contrato del art. 28 del RGPD.

  2. Recopilación de información y escaneo

    Reconstruimos la superficie expuesta, identificamos servicios y versiones, ejecutamos los escaneos de vulnerabilidades y verificamos manualmente los resultados para eliminar los falsos positivos.

  3. Explotación controlada

    En el test de intrusión intentamos explotar las vulnerabilidades según las reglas acordadas, documentando cada paso con evidencias e interrumpiendo las actividades si aparece un riesgo para la operativa.

  4. Análisis y elaboración de informes

    Clasificamos los resultados con CVSS y los contextualizamos respecto al negocio. Entregamos el informe ejecutivo y el técnico y los presentamos a la dirección y al área de sistemas en una sesión específica.

  5. Remediación y retest

    Apoyamos a los técnicos en la corrección, comprobamos con un retest el cierre de las vulnerabilidades y emitimos la acreditación final. Acordamos la frecuencia de las verificaciones posteriores.

Beneficios

Qué obtiene la empresa

  • Conocimiento concreto y verificado de la exposición a los ataques, no estimaciones sobre el papel
  • Prioridades de actuación claras: primero las vulnerabilidades explotables y con impacto en el negocio
  • Evidencias para demostrar la verificación periódica de las medidas de seguridad que exigen el RGPD, la NIS2 y la ISO/IEC 27001
  • Respuestas sólidas a clientes, sociedad matriz y poderes adjudicadores que piden acreditaciones de test de seguridad recientes
  • Personal más consciente y un área de sistemas mejor preparada, gracias a resultados explicados y no solo enumerados

Entregables

Qué entregamos

  • Documento de encargo con perímetro, reglas y autorización del test
  • Informe ejecutivo para la dirección con el nivel de riesgo global y las prioridades
  • Informe técnico con evidencias, prueba de concepto y puntuación CVSS de cada vulnerabilidad
  • Plan de remediación priorizado por riesgo, esfuerzo y responsabilidad
  • Informe de retest con el estado de cierre de cada vulnerabilidad
  • Acreditación de ejecución del test, utilizable en licitaciones, auditorías y relaciones con clientes
  • Resultados de las campañas de phishing simulado con recomendaciones formativas
  • Pautas de hardening para los sistemas y las configuraciones verificadas

Preguntas frecuentes

Las respuestas a las preguntas más habituales

¿Necesitamos un análisis de vulnerabilidades o un test de intrusión?

Depende de lo que se quiera saber. Si el objetivo es una fotografía amplia y repetible de los puntos débiles, para actualizarla periódicamente, basta el análisis de vulnerabilidades. Si hace falta entender qué obtendría realmente un atacante desde una aplicación expuesta, desde un acceso remoto o desde la red interna, o si un cliente pide una acreditación, se necesita el test de intrusión. A menudo conviene empezar por el primero y profundizar con el segundo en los sistemas que de verdad importan.

¿Los test pueden provocar interrupciones en los sistemas en producción?

El riesgo existe y por eso lo gestionamos antes de empezar: acordamos qué sistemas excluir o tratar con especial cautela, fijamos ventanas temporales, evitamos técnicas destructivas y mantenemos un canal directo con el área de sistemas de la empresa para detener las actividades en cualquier momento.

¿Con qué frecuencia hay que repetir los test?

Recomendamos al menos una verificación anual completa y un test específico después de cada cambio relevante: nuevas aplicaciones, migraciones a la nube, fusiones, apertura de sedes. Para los sistemas expuestos a internet, un análisis de vulnerabilidades más frecuente, incluso trimestral, como exige el PCI DSS a quien trata datos de tarjetas, ayuda a interceptar las nuevas vulnerabilidades publicadas. La frecuencia debe calibrarse según el riesgo, no quedar fijada para siempre.

¿El test de intrusión es obligatorio por ley?

Ninguna norma general lo impone con ese nombre; sí lo hacen normas sectoriales como el DORA para los intermediarios financieros y estándares contractuales como el PCI DSS para quien trata datos de tarjetas. Otras lo exigen en sustancia: el RGPD (art. 32), la NIS2 y la ISO/IEC 27001 piden verificar periódicamente la eficacia de las medidas de seguridad y poder documentarlo. Un test independiente es la vía más directa para hacerlo y para dejar evidencia de ello.

Nuestro proveedor de TI ya gestiona la seguridad: ¿hace falta un test independiente?

Sí, por dos razones. Quien diseña y gestiona los sistemas difícilmente ve sus puntos débiles con los ojos de un atacante; y clientes, auditores y autoridades valoran la independencia de quien verifica. No sustituimos al proveedor de la empresa: lo implicamos, compartimos los resultados de forma constructiva y lo apoyamos en la corrección. El test independiente es también una manera de valorar la calidad del servicio que la empresa recibe.

Hablemos

Construyamos juntos el mañana.

Cuéntenos las prioridades de su empresa: en una primera reunión sin compromiso analizamos el contexto y le proponemos un recorrido concreto, con plazos y resultados medibles.